Salud otoñal

Nuestro cuerpo se prepara para el invierno

El otoño, tiempo de recogimiento, de cambio, de transformación. Nos cubrirnos con ropa diferente y lo que hasta hace nada era color, alegría, brazos, piernas y pies desnudos, hoy son tonos marrones, negros, grises, azules, bajo los que se esconde nuestro cuerpo preparándose para el invierno.

Nuestra transformación se alinea con la de la naturaleza que también se ha teñido de nuevos colores y que, antes de despojarse del todo, nos obsequia con sus últimos rojos y naranjas, alargando la noche y avisándonos de lo que está por venir.

Pero ¿cómo conservar la salud en este momento de la vida en el que entramos?

Mi recomendación es que vigilemos todo lo que tiene que ver con la humedad y el frío: la temperatura, las corrientes de aire pero también la alimentación.

En otoño no debemos comer nada frío o directamente sacado del frigorífico.
Las sopas, los purés de verduras del tiempo y los guisos sin grasas pero calientes son ahora mismo la mejor opción.

Debemos evitar los alimentos sin cocinar, como las ensaladas. ¿Significa esto que no podemos comer ensaladas en Otoño? Pues claro que sí, pero como acompañamiento, evitando comerlas por la noche.

Otoño es el tiempo del PULMÓN, el alma sensitiva de que distribuye la energía por nuestro organismo a través de la sangre filtrada en los alveolos.
Su “ventana” exterior es la piel, y una manera de protegerlo es proteger la piel. Taparse adecuadamente y evitar las heridas emocionales. Intentar no dañarnos emocionalmente, corrigiendo vínculos nocivos o situaciones de melancolía por el pasado o por el futuro. La clave está en vivir el momento de la manera más armónica posible.

Cualquier desliz en el cuidado de nuestra salud en otoño puede acarrearnos dolencias como resfriados, procesos gripales, dolores musculares y tendinosos, cansancio y sensación de falta de energía, con las complicaciones pertinentes que todo ello puede suponer.

La acupuntura y la fitoterapia nos permiten potenciar el pulmón y prevenir estos procesos que con el adecuado tratamiento y mantenimiento son totalmente llevaderos.

Es necesario que nos pongamos en marcha y hagamos un mantenimiento para preservar la salud porque es mucho más sano prevenir que corregir
¿Nos lanzamos a gozar un otoño saludable?

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